lunes, 19 de agosto de 2019

DIA 9: VUELO DELHI/ BENARES


A la hora indicada nos trasladamos al aeropuerto de Delhi para volar a Benares. A pesar de que tenemos maquinas para hacer el check in sin pasar por mostrador ( hemos dejado las maletas en el hotel y llevamos una mochila de mano con lo necesario para dos días) , tenemos un problema porque en el viaje de ida, dos días antes nos cambiaron la compañía para volar de Delhi a Udaipur y Indian Air line ha bloqueado el resto de vuelos.

Tras pasear un buen rato por el aeropuerto de mostrador en mostrador, conseguimos que nos reactiven los vuelos y que nos den las tarjetas de embarque.

Benares o Vanarasi es uno de los sitios más sagrados de la India y donde muchos peregrinos hindúes vienen para bañarse en las aguas de su río y lavar los pecados. También es un lugar sagrado para morir, aquí es posible contemplar los rituales de la vida y la muerte en la misma calle. Es esta espiritualidad tan palpable en cada rincón la que hace que Varanasi tenga un encanto especial.






Nada mas llegar el contraste con la provincia de Rajastan es enorme. Las calles y las casas se ven muy viejas. El trafico se triplica con el resto de lo que hemos visto hasta ahora, hay 50 motos por cada coche y todas quieren pasar al mismo tiempo y las bocinas nos taladran la cabeza. 



 
 
Aunque el trayecto desde el aeropuerto al hotel no es muy largo, con esta congestión de trafico tardamos mas de una hora en llegar.
 
Parece que se han terminado los hoteles boutique y desde Agra nos alojamos en hoteles de 5 estrellas, pero modernos. Están muy bien también, pero no podemos olvidar el hotel de Khimsar…
 
 





Después de comer en el hotel y refrescarnos un poco, empezamos la visita por la ciudad. Caminamos hacia una zona peatonal llena de gente y de tiendas para visitar la zona antigua de la ciudad y acercarnos al Ganges.
 
 
Si moverse en coche era difícil por el trafico, hacerlo caminando no es mucho mas fácil, porque a pesar de ser una zona peatonal, las motos y los rickshaw (bicicletas con carro) en los que se mueven los hindis, lo hace muy difícil. La multitud de gente es considerable también. 
 

 




La lluvia hace que las calles estén encharcadas y llenas de barro, lo que da un aspecto mucho mas sucio y viejo a la ciudad. Teníamos programado un paseo al amanecer por el rio Ganges, pero el guía local nos comunica que la policía ha prohibido salir en barca por la crecida del rio.





Si moverse por las calles amplias es difícil, callejear lo es mucho mas, porque a pesar de ser muy estrecho, las motos se mueven por aquí a toda pastilla. En este punto se nos une el guía local y el barquero que nos iba a pasear la mañana siguiente por el Ganges, que al no poder darnos el paseo y estar este ya pagado, complementa las explicaciones de nuestro guía en un básico ingles. 





Uno de los templos mas importante de Benares es el llamado templo dorado, por el color de su cúpula. Es imposible visitarlo si no eres creyente y el único punto desde el que podemos fotografiarlo es este. Nos sorprende un montón ver a la policía aquí.
 
 




Están excavando el centro antiguo para rescatar los templos antiguos que están enterrados bajo los escombros, lo que hace que la ciudad parezca aun mas sucia y vieja. 


 
 
Desde aquí se ve ya el rio Ganges y las llamaradas de uno de los crematorios que hay al lado del rio. El guía nos pregunta si queremos ver de cerca uno y nosotros decimos que si. El barquero será quien nos explique y nos lleve a verlo.
 
 

 
 
 
Con todo el respeto del mundo, nos acercamos a un crematorio. La crecida del rio es considerable y ya esta entrando a las calles de la ciudad. El crematorio esta en una zona embarrada, rodeada de troncos de madera y donde una marabunta de gente sube y baja y se habla a gritos. Subimos a las pilas y podemos ver como colocan un cadaver para encenderla. Pedimos bajar y nos explican al lado de una hoguera que ese es el fuego eterno, que nunca se apaga y con el que los familiares, encienden la pila donde se incinerara a su pariente. Finalizada la explicación, nos piden una ayuda para comprar madera para aquellos que sus familias no pueden pagar.
 
 
 

 
 
 
Aunque una de las principales atracciones de Benares, son los ghats o terrazas escalonadas que dan acceso al río Ganges, dónde los peregrinos venidos de toda la India toman sus baños rituales y lavan su ropa. Alrededor de ellos gira gran parte de la vida de la ciudad. El ghat más concurrido y quizás el más grande de todos es el de Dasaswamedh, dónde solo hay que sentarse en las escaleras y contemplar el ir y venir de peregrinos. Otros que también vale la pena visitar, aunque solo sea por el hecho de recorrer los laberínticos callejones que dan acceso a ellos, son los de Meer, Lalita y Manikarnika, este último es el principal de los dos centros de cremaciones que se encuentran a la orilla del Ganges, y esto se nota en las pilas de madera de sándalo para la cremación que hay ahí. En la parte sur de la ciudad también hay otros ghats interesantes como los de Tulsida, Bachraj, Jain y Shivala.
 



 

Con la crecida del rio, las escaleras de los ghats han desaparecido, por lo que la ceremonia de esta noche la tendremos que ver desde una terraza, porque acercarse al rio es bastante peligroso.






 A la hora indicada nos dirigimos a uno de los ghats para contemplar la ceremonia del "Rezo al Ganges" y que se hace todas las noches.
 
Nosotros estamos en una terraza, pero muchos prefieren instalarse en las barcas amarradas a la orilla del rio para asistir desde ahí y soltar pequeñas lamparitas como ofrenda.





 
 
 
A nosotros esto nos parece un poco guiri, como muy teatral, pero me sorprende ver que a los hindis que nos rodean, se lo toman muy en serio y se cabrean cada vez que los turistas se levantan para tomar mejores planos de la ceremonia.
 
 

 
 
 
Yo me distraigo mirando como poco a poco las barcas de la orilla se llenan de turistas y hindis emocionados con al ceremonia. Ha dejado de llover y el calor hace insoportable tener el chubasquero puesto. Pensaba que nos iban a comer los mosquitos por la noche, tan cerca del rio, pero atraídos por la luz, atacan constantemente a los monjes que entonan la ceremonia. Yo por si acaso tengo mi relec en la mano, porque no voy a permitir que me vuelvan a comer viva como en Jaipur.
 
 



 
 
La ceremonia consiste en una serie de canticos donde se ofrecen diferentes símbolos al rio, fuego, flores, incienso, el sonido de unas conchas...
 
Me gusta ver como la gente canta y baila con la ceremonia...
 
 
 
 
 

 


 
 
 
Antes de que termine la ceremonia y para evitar las aglomeraciones nuestro guía nos dice que nos vayamos después de pagar 100 rupias por el asistir a la ceremonia.
 
Ha empezado a llover de nuevo y el camino desde el rio hasta el coche se hace interminable. Entre la gente, las motos, los tuc-tuc que se paran continuamente para ofrecernos sus servicios, me estoy empezando a agobiar un poco.
 
Por fin llegamos hasta nuestro conductor que nos lleva al hotel para refrescarnos antes de la cena. Cenamos en el hotel de al lado, otro hotel boutique con un restaurante hermoso y una comida excelente. Después de una cervecita y la cena, parece que se me ha olvidado el agobio vivido hace unas horas. Mañana continuamos visitando la ciudad y por la tarde regresaremos a Delhi.
 
 
 
Bego
 
 

domingo, 18 de agosto de 2019

DIA 8: AGRA/DELHI


Por la mañana temprano nos trasladamos al esperado Taj Mahal, donde podremos disfrutar libremente de esta maravilla arquitectónica. 

Es el monumento del amor, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983 y construido en 1652, por el emperador Shah Jahan, para guardar los restos mortales de su esposa Muntaz Mahal. Sin duda, el monumento más representativo y conocido de toda la India y está realizado en mármol blanco, con incrustaciones de piedras preciosas.

 






Parece que hoy es el día grande de los monzones, así que visitaremos el monumento bajo la lluvia y con paraguas. Sin duda este día será aun mas inolvidable.





A primera hora se hacen un poco difíciles las fotografías, puesto que con la niebla y el blanco impoluto del edificio, casi no se percibe. 
 
Tras las explicaciones del guía, donde nos define al Taj Mahal como la mejor representación de la arquitectura Persa, nos explica que de los edificios que hay en los laterales, el de la izquierda es una mezquita y el de la derecha es simplemente para mantener la simetría que tanto gustaba a los persas.
 
Frente al monumento se ve un hermoso jardín, con una fuente central, que termina de armonizar el entorno.










Tras los primeros momentos bajo la lluvia, y ya con el agua por los tobillos y mojados hasta la "underwear" , disfrutamos como niños pequeños de esta maravilla.
 
Si de lejos, ese blanco es hipnotizador, ver de cerca las piedras preciosas incrustadas dibujando hermosos ornamentos florales, es impresionante.
 
Por dentro es bastante estrecho y cerrado, sin duda es su exterior lo mas interesante. A pesar de estar mojados como pollos, los hindis se muestran encantados de encontrar a tres extranjeros en las instalaciones, así que a pesar de estar prohibido hacer fotos en la plataforma, nosotros posamos y sonreímos a todo el que nos lo pide, jajajajaja
 
Sin duda, el mejor recuerdo que me llevo de este día, es ver a toda la gente disfrutando bajo la lluvia, haciéndose fotos y haciéndonos fotos, como si luciese el mayor sol del mundo. Cualquiera puede tener fotos del Taj Mahal bajo el sol y brillando esplendoroso, pero nosotros hemos tenido la suerte de disfrutar de un clima totalmente diferente...
 
 

 
 
Por la tarde, visitamos el Fuerte Rojo, denominado así por la piedra arenisca con la que esta construido, fue edificado por el emperador Mongol Akbar en 1565. Posteriormente, residiría en el también, su nieto, el emperador Shah Jahan y constructor del Taj Mahal.
 
Como anécdota, nuestro guía nos cuenta que el emperador Akbar, para confabularse con las tribus locales hindis, se caso con la hija de un rey hindú. También que se decía, que tenia 3000 concubinas, ni una mas...ni una menos, cada una con su sueldo... esperemos que el hombre desayunase bien por las mañanas, jajajajajajaja…
 
 
 








 
 
Quizás sea porque la lluvia resalta su color rojo, me parece una edificación preciosa. El agua corre como un rio por sus calles interiores, creo que ha sido muy buena idea ponerme hoy sandalias.
 

 
 
 
La parte central se corresponde a la época del emperador Shah Jahan, que tras la traición de su decimocuarto hijo, se convertiría también en su cárcel.
 
 





Podemos decir a favor de su hijo, que desde su cárcel, se le permitia ver el Taj Mahal . Las vistas del complejo desde aquí también son muy hermosas y con la niebla parece un castillo de cuento de hadas.






Seguimos recorriendo las estancias del complejo y a diferencia de la piedra roja sin decoración de la entrada, destaca las paredes blancas con piedras preciosas incrustadas del interior.





Poco a poco se van yendo las nubes y el cielo se esta despejando, lo que nos permite ver mas claramente el Taj Mahal.



 
 
 
Sin duda el emperador Shah Jahan tuvo un buen retiro mirando todos los días el edificio que mando construir para su amada. Claro..., si nos olvidamos del pequeño detalle de que no podía salir de su habitación, pero tal y como se nos conto en el teatro, desde que murió su mujer, se olvido de gobernar y solo le importaba la construcción de su mausoleo...
 
 

 
 
 
De la zona de los aposentos reales, pasamos a la parte de las audiencias populares, precedida por este patio cerrado con unos arcos maravillosos.
 
En esta zona, el rey ponía una mesa central, y en función de la clase social, se iban organizando para presentar sus problemas al rey.
 
 




Desde aquí pasamos a la parte final del complejo que contrasta completamente con el color rojo de su entrada. Aquí predominan el verde de los jardines y el color blanco de los edificios...













 
 
 
Por la tarde, ya después de comer nos trasladamos a Delhi. En una de las paradas del camino, aprovechamos para fotografiar los camiones que llevamos viendo durante todo el viaje en la autovía.
 
 

 
 
Es una pena que no podamos fotografiarlos en movimiento, porque todos esos flecos que veis, en la carretera son una pasada, como estar frente a una carroza de carnaval. Lo mas divertido es que en su parte de atrás todos llevan un lema "Please, beep up" (por favor, pite) , para que los vehículos mas bajos avisen cuando los adelanten.
 
 




Al anochecer hemos llegado a Delhi. Hoy solo vamos a dormir, puesto que mañana temprano vamos al aeropuerto para volar a Benares, donde estaremos dos dias.
 
Antes de cenar decidimos dar un paseo por los alrededores, y a 20 minutos del hotel, encontramos este bulevar.







 
 
La gente aprovecha la tarde para descansar en este parque y a su alrededor hay un mercadillo donde venden de todo, bolsas de viaje, ropa, comida... incluso puedes hacerte tatuajes de henna … o tatuajes definitivos...lo juro!!! cuando estamos caminando hay un chico haciéndose uno en el brazo...
 
 

 
 
 
En ningún momento del viaje nos hemos visto inseguros por la calle. Pasear de noche por esta zona se puede hacer tranquilamente y a pesar de que vemos gente muy pobre durmiendo en la calle, no se respira inseguridad en ningún momento.
 

 





Hoy cenamos en el hotel porque por primera vez, tenemos que madrugar y desayunar a primera hora. Mañana nos vamos a una de las ciudades mas peculiares de la India y que me da un poquito de respeto, pero eso ya lo cuento en el próximo día...
 
 
Bego