lunes, 16 de agosto de 2021

SERBIA: SUBÓTICA

 

Lo bueno de vivir en la parte interior de Croacia y no en la costa, es que tienes tres fronteras a tiro de piedra y que te permite conocer a los países vecinos con viajes de un día o de un fin de semana.

Nuestra primera incursión a Serbia fue en la época covid, ya con nuestros pasaportes covid en regla que nos permitía cruzar la frontera sin problemas y sin test de antígenos.

Nos planteamos una escapada de un día a la ciudad de Subótica, a hora y media de Osijek, lo que nos permitía un paseo por la ciudad, comer y estar por la noche de nuevo en casa.

Junto con Belgrado y Novi Sad, Subótica es una de las ciudades de referencia en Serbia, por sus hermosos y coloridos palacios.

La ciudad cuenta con poco mas de 100.000 habitantes y su cercanía a la frontera húngara hace que su arquitectura nos recuerde al antiguo imperio austrohúngaro, con muchas notas de Art Noveu.

Hace muy buen día, así que el paseo se nos antoja de lo mas apetecible. Aparcamos el coche cercar de la Catedral de Santa Teresa de Ávila. Por desgracia no se puede visitar, puesto que el edificio está apuntalado por las numerosas grietas de su fachada.

 


Continuamos nuestro paseo y llegamos a la Sinagoga. Lo primero que me sorprende es el colorido tanto exterior como luego en el interior, puesto que estoy acostumbrada a visitar sinagogas bastante mas sencillas. Esto es porque se construyo en 1902 y es uno de los primeros edificios de Art Noveu de la ciudad.







Seguimos caminando y llegamos a la plaza frente al ayuntamiento donde se encuentra el edificio del Teatro Nacional y que nos enfila a la famosa calle Korzo.






Es pronto para comer, así que seguimos indicaciones y llegamos a una serie de iglesias para finalizar en el edificio del Mansión de Ferenc Raichle. 







Es este un hermoso palacio de fachada blanca y azul que alberga un museo en su interior el cual entramos a visitar. Otro ejemplo de la arquitectura Art Nouveau de la ciudad.



Ya es hora de tomar algo, así que nos dirigimos nuevamente a la calle Korzo, hermosa calle peatonal repleta de restaurantes y cafés. Nos acomodamos en una florida terraza, donde acabamos comiéndonos un rabo de toro que no esperábamos encontrar por esta zona de Europa. Estaba delicioso y nos permitió salirnos del típico Ćevapi que es la delicia mayor de la zona de Eslavonia.




De vuelta hacia el coche pasamos por el edificio del Ayuntamiento (Gradska kuća) que ya llevaba mucho tiempo llamando nuestra atención.







Sin duda su color rojo lo convierte en el edificio mas impresionante de la ciudad, donde se mezclan diferentes estilos con ladrillo, colores llamativos o elegantes torres. Si estas interesado, es posible visitar el edificio y subir a su torre del reloj. Nosotros no lo visitamos por dentro.






Casualmente, coincidimos con la llegada de una novia a su enlace, acompañada de la charanga habitual que la hará bailar tanto a la entrada como a la salida.




Sin duda ha merecido la visita a esta hermosa ciudad, y no será la primera en nuestras incursiones a Serbia. Pero el resto ya otro día…

 

Hasta pronto

Bego

sábado, 31 de julio de 2021

HUNGRIA: SIKLÓS Y PÉCS

 



Por fin hemos conseguido nuestros pasaportes covid y eso nos permite salir por primera vez de Croacia y cruzar una de las fronteras próximas a Osijek.

Llevamos un tiempo planeando que ver por los alrededores y hemos decidido empezar por la vecina Hungría, que siendo de la UE y dadas las circunstancias, nos parece lo más seguro.

Esta excursión será de un solo día y nos levantamos temprano con la intención de no encontrar mucho lio en la frontera. Recordad que, aunque Croacia esta en la UE, todavía no comparte ni moneda ni espacio Schengen, por lo que nos toca enseñar pasaportes o DNI.

Nuestra primera parada será la ciudad de Siklós, a una hora de Osijek, pero nos vamos por carretera en vez de por la autopista, puesto que nos han dicho que este paso fronterizo es más pequeño y rápido.

Siklós es la cuarta ciudad más grande del condado de Baranya en Hungría y es famosa por su espectacular castillo del S.XIII.






Lo mas interesante en visitar su interior. Este castillo es un museo de la costumbres, donde se puede ver ropajes típicos de la zona, ropas y utensilios de la guerra y en su parte inferior tienes las antiguas cámaras de tortura con multitud de utensilios de tortura. Me abstengo de subir ese tipo de fotos... También venden vino, puesto que esta zona es vinícola. No probé ninguno en esta ocasión, pero teniendo en cuenta que viene de la misma zona vinícola que Osijek... yo no soy muy fan de estos caldos...






Visitado el castillo, decidimos dar un pequeño paseo por el pueblo. Tampoco es que sea muy grande, pero aprovechamos para aprovisionar algo y hacer un pequeño tentempié. 




De aquí nos vamos a la ciudad de Pécs, que esta a unos 30 minutos por carretera. Esta es una ciudad bastante mas grande que Osijek, mas de 150.000 habitantes y una de las mas grandes de Hungría también. Tiene los mejores ejemplos de arte otomano, construidos durante la ocupación turca (1543-1686). Entre los lugares de interés turístico destacan la catedral, la mezquita de Gazi Kasim Pasha y el Museo Arqueológico.

 


Comenzamos por la Basílica de San Pedro (neorrománica - siglo XIX) que es la catedral de la ciudad, y es uno de los lugares destacados que visitar en Pécs. Por fuera parece muy sencilla, pero llaman la atención sus cuatro torres y la puerta grabada con motivos de hojas de parra.








Destaca de su interior el pan de oro que cubre los techos de la nave principal y de los sótanos. Totalmente opuesto a lo que nos muestra su exterior. 








Nosotros aprovechamos para subir a una de las torres y contemplar las vistas de la ciudad. Son unas escaleras de madera empinadas y estrechas, así que tomáoslo con calma si os decidís a subir. 







Las vistas son maravillosas y con ese fresquito que entre por las torres, merece la pena el esfuerzo...








Desde la catedral nos dirigimos a la Plaza de Pécs (Szechenyi Ter) que es donde empieza un hermoso boulevard con diversidad de cafés, restaurantes y tiendas.







En la catedral nosotros aprovechamos para comprar la entrada conjunta con la Mezquita de Gazi Kasim Pasha, por lo que antes de curiosear, hacemos una parada para visitarla.








Esta mezquita es el emblema de la ciudad y el edificio otomano más importante de Pécs. Aunque actualmente es la Iglesia Parroquial de la ciudad durante la ocupación otomana fue una mezquita. Lo que más llama la atención es su enorme cúpula verde y que no tiene minarete, ya que fue derribado y se sustituyó por un campanario. En su interior alberga una cripta donde descansan los restos de personajes ilustres de Pécs y las reliquias de seis santos. No me pareció adecuado sacar fotos en la cripta.



 

Terminada ya la visita de las zonas más emblemáticas de la ciudad (no es que las hayamos visto todas) y puesto que ya se acerca la hora de comer, decidimos descansar y sentarnos en una terraza a tomar algo y a pensar como matar el hambre.






Este verano esta haciendo mucho calor y esto provoca que a principios de la tarde se formen fuertes tormentas con viento y lluvia que hacen volar todo lo que encuentran a su paso. Por supuesto hoy no nos vamos a librar, así que, vistos los nubarrones que comienzan a oscurecer el cielo, decidimos quedarnos aquí también a comer. Por suerte hay sitio en el interior y podemos esperar a que pase la lluvia.

Para terminar el día, continuamos un rato paseando por los alrededores de la plaza de Pécs, pero es sábado por la tarde, y en esta parte de Europa no es habitual que las tiendas estén abiertas a estas horas, por lo que no podemos entrar ni a comprar un recuerdo de esta visita. Pasamos por delante de la Sinagoga, también edificio emblemático de la ciudad, pero no entramos.






Decidimos terminar el día y volver de nuevo a Osijek, 1 hora y media de coche que aun nos queda por recorrer. Pasamos la frontera en el mismo punto y sin demasiado tráfico, por lo que pronto llegamos a nuestro destino.

Es habitual por estas carreteras encontrar animales salvajes como halcones, pequeños cervatillos, conejos o jabalíes. Por desgracia, un faisán ha decidido chocar con nosotros...

Termina el día de nuevo en casa. Por fin algo diferente después de tantos días de prohibiciones. Será esta la primera de un montón de escapadas por los alrededores...