miércoles, 3 de agosto de 2022

OSIJEK: LA GRAN DESCONOCIDA


En junio hizo 2 años que me mudé a vivir a Croacia y aunque al principio, el bajo numero de casos de Covid me permitió pasar las primeras olas con menos restricciones, no es sino desde el otoño pasado que hemos empezado a hacer “vida normal”.

Por suerte, he podido viajar un poco y visitar ciudades próximas, pero esto ya os lo contare en otras entradas.

Este post lo dedico a la ciudad que me ha acogido los 2 últimos años.

Reconozco que cuando me propusieron venir a trabajar a Osijek, no me gustaba del todo la idea de no estar en una gran ciudad o de no poder residir en ciudades mas glamurosas como Dubrovnik o Split, pero cual ha sido mi sorpresa, de que esta pequeña ciudad, de aproximadamente 100.000 habitantes en toda la comarca, de espíritu estudiantil y fiestero, me iba a atrapar tanto.

Osijek se encuentra al noroeste de Croacia y esta próxima a las fronteras de Hungría, Serbia y Bosnia. Aquí reside su atractivo, la proximidad a centro Europa y lo fácil que es moverse entre fronteras.

Uno de los principales problemas de Croacia son las infraestructuras. Solo existe una autopista que une las principales ciudades y que pasa por Zagreb. Los aeropuertos son muy pequeños y tienes pocas opciones de volar si no es a través de Alemania, Suiza o Francia, aunque en verano hay vuelos directos a España. Y moverse en autobús o en tren eterniza cualquier viaje.

Osijek es la cuarta ciudad más grande de Croacia y la mayor de la región este de Eslavonia. Se localiza en la ribera derecha del río Drava, 25 km río arriba de su confluencia geográfica con el Danubio. Vukovar, a unos 38km y con el río Danubio haciendo frontera natural, es el mayor puerto fluvial del país. Anteriormente, esta región perteneció a Hungría, de ahí que sus edificaciones antiguas nos recuerden a este país.

 

 

La ciudad está construida mayormente a lo largo del rio y es prácticamente plana. Se diferencian claramente las diferentes etapas de construcción de la ciudad. 

 


Su casco antiguo, llamado Tvrđa, es pequeño pero entrañable. Es una ciudad fortaleza, la cual se conserva perfectamente y se puede visitar, incluso subir a su muralla. 


Al igual que en Santiago de Compostela, es aquí donde se encuentra el ambiente nocturno de la ciudad y tiene una hermosa plaza donde sentarte a tomar un café. Esto me hace sentir un poquito en casa...



Además de sus edificaciones antiguas, se puede observar en sus fachadas los estragos de la conocida como Guerra de los Balcanes, que fue tan dura en esta parte del país.


 Por otro lado, está la zona centro, donde se mezclan los edificios estatales, las facultades, los bares y restaurantes o los edificios de vecinos.

 


Yo vivo al lado de la plaza principal, Stanica Trg. A. STARČEVIĆA "NAMA", entre el rio y la concatedral de San Pedro y San Pablo.




Esta zona es muy bonita y tranquila. Animada durante el día y silenciosa por las noches.



Al final de la calle (ulica) Hrvatske Republike, se encuentra el Crveni fićo. Este monumento representa simbólicamente la victoria croata sobre los llamados JNA y el agresor serbio. Durante la Gran Agresión Serbia, el JNA utilizó tanques para demostrar fuerza militar en las calles de la ciudad de Osijek. El entonces defensor croata Branko Breškić de Višnjevac dejo su vehículo rojo en medio de la intersección y se convirtió en un símbolo de la resistencia de los ciudadanos de Osijek. Las imágenes de televisión que se filmaron en esta intersección de las calles Vukovarska y (hoy) Trpimirova dieron la vuelta al mundo.




 A partir de aquí y hacia Vukovar, se encuentra la parte mas nueva de la ciudad.

Es una ciudad muy tranquila, con gentes sonrientes y amables en general, a los que les gusta hacer deporte y disfrutar de las cosas sencillas.

A pesar de encontrarse lejos de la costa, puedes disfrutar del verano en su playa fluvial o en sus piscinas.


En el rio Drava se encuentra también una de las mayores atracciones de la ciudad, el puente peatonal que cruza el rio y permite unir las dos orillas, por lo que se puede acceder a la zona de la playa fácilmente.



Por el día o por la noche puedes disfrutar de los bares que se encuentran en Copacabana Beach, los denominados como Kopika. Los jóvenes croatas son muy aficionados a lo que se denomina disco folk, que es música tecno cantada en serbio y mezclada con canciones tradicionales. Afortunadamente para mi, tambien hay mucha afición a la música latina, y se organizan fiestas con salsa, bachata y desde hace un año reggaetón.



Pero Osijek no es la única ciudad que se puede visitar en esta región. También se puede uno acercar a las ciudades de los alrededores como por ejemplo Vukovar o Vinkovci.



Disfrutar de las multitudes de casas de campo con o sin piscina que ofrecen una visión diferente y que seguramente atraiga a aquellos que les gusta pasar el verano en el campo.




O acercarte a alguno de los parques naturales que existen en el pais, como este de Izletište Jankovac, cerca de la ciudad de Pozega, a unos 100 km de Osijek.

En definitiva, que lejos de lo que yo pensaba, no te vas a aburrir por esta zona de Europa… Espero que os haya picado el gusanillo y si estáis preparando una escapada a Croacia, recordad que no todo es playa...

Hasta pronto

Bego

 

sábado, 30 de julio de 2022

CROACIA: COSTA DEL ADRIATICO (2ª Parte)



KRK-RAB

 

Para este año 2022, ya vuelta a la “vida normal”, decidí pasar una semana en las islas del norte. Escogí mediados del mes de junio, porque aquí a partir de mayo ya hace muy buena temperatura, y el agua esta fresca, pero no helada. Además, para visitar las islas hay que tomar un ferry, y en julio y agosto, las colas son exageradas.

Aunque suelen aconsejar las islas del sur, por compañeros sabía que las próximas a Rijeka no me iban a decepcionar.




Desde Zagreb viajamos a Rijeka, que esta de paso (2h) y aprovechamos para el almuerzo. Es una pequeña ciudad portuaria, con una pequeña parte antigua pegada al mar. También se puede visitar el castillo que esta de paso desde Zagreb.

 







Nuestro primer destino será la isla de Krk, a 1h de Rijeka. A pesar de ser una isla, esta próxima a la costa y no hace falta tomar ningún ferry, puesto que se ha construido un puente que la une al continente. De momento no hay que pagar peaje para cruzarlo, y digo de momento, porque si están instaladas las cabinas de cobro, pero que no están en funcionamiento.

 


Nosotros nos instalamos en la ciudad de Krk y desde aquí nos moveremos por la isla. Esta isla es muy turística y el pueblo está lleno de restaurantes, café-bares y hoteles o apartamentos.








 

Las playas de Krk también son de piedra y en las más grandes tienes opción de alquilar hamaca y sombrilla para hacer la estancia mas agradable. Para aparcar necesitarás un parking, no es posible aparcar gratis, a no ser en tu alojamiento.




El segundo día fuimos a Baska, al sur de la isla, una zona muy conocida también por sus resorts y sus zonas de ocio.




Después de dos días en Krk decidimos cruzar a Rab. Habíamos planeado visitar por un día la isla de Cres, pero al final lo desestimamos porque se pierde mucho tiempo con el ferry.

He de reconocer que lo de subir al ferry con el coche me tenia un poco preocupada, puesto que yo había utilizado este medio en barcos muy grandes, y no tenia claro como funcionaba. Lo cierto es que tanto la salida como la llegada fueron muy rápidas. Están muy bien organizados, y como es temporada en que aun no hay demasiado turismo, no tuvimos problemas para coger los ferrys en las horas que quisimos.




El ferry parte de Valbiska en Krk hasta Lopar en Rab. He de decir también que mucha gente toma el ferry por un día, y que también hay la opción de alquilar un barco o una excursión en barco y visitar cualquier isla del alrededor.

A mí me habían hablado también de Rab, que quería pasar unos días en ella, y la verdad es que no me decepciono. Es la única isla de la costa de Croacia que tiene playas de arena y es mas zona de playa que Krk.

El primer día quisimos ir a la playa de Lopar, pero no encontramos aparcamiento, por lo que nos fuimos a una zona mas naturista y terminamos en la playa Sahara.




Aparcas en una zona de monte y tienes que caminar unos 30 minutos. Hay 4 playas en esta zona, y nosotros nos decantamos por ir a esta. Siendo Croacia un pais profundamente catolico, me sorprende mucho que en las islas esta permitido hacer topless y Rab es una isla que se considera nudista. En este tipo de playas aisladas si he visto hacer nudismo, en las mas concurridas no creo que se permita.





Al igual que en Krk, nos instalamos en el pueblo de Rab y desde aquí visitamos el resto de la isla. La playa que hay al lado del pueblo esta bastante sucia, comparado con el resto de playas, pero es muy agradable para tomar algo en una terraza o tomar el sol.




La ciudad de Rab es hermosa, con un bonito muelle y un paseo marítimo y que una vez te adentras a su parte antigua, me recordó mucho a Dubrovnik . Eso sí, sin tener que bajar ninguna escalera, jajajaja





Pasear por sus calles a pesar del calor es muy agradable, pero enseguida buscamos una terraza donde poder refrescarnos, jajajaja.





El siguiente día nos dirigimos a Playa Pudarica, que se encuentra en la parte suroeste de la isla, en el pequeño pueblo de vacaciones de Barpat.




Esta cerca de Rab, pero es imprescindible madrugar, puesto que es una playa muy pequeña. Hay un pequeño bar y un restaurante por si quieres comer allí y algunas hamacas disponibles.





En nuestro último día visitamos Suha Punta Rab, que, a pesar de no tener playa como tal, nadar allí fue una autentica pasada. El agua completamente limpia y la temperatura perfecta.


 



Después de tres días en Rab, regresamos a Krk en ferry y aprovechamos las ultimas horas antes de volver a casa. Como estábamos cerca del norte, hicimos una visita a los pueblos de Malinska y Omišalj para finalizar el recorrido por toda la isla. 

En Malinska paramos para comer en uno de los restaurantes del puerto. Comentar que muchos establecimientos no aceptan pago con tarjeta. Por lo general en los restaurantes no suele haber problemas, mas bien es en los cafe-bar. Sin embargo, en esta ocasión por ejemplo, tuvimos que pagar el restaurante en efectivo. Mejor preguntar antes de sentarse por si acaso.







En Omišalj solo decidimos pasear, hacia mucho calor y el pueblo es pequeño y tiene poco que visitar, la verdad. Si estáis de paso, está bien, pero ir solo a verlo no merece la pena. Lo mas destacable es la plaza principal con la torre de la iglesia. La playa es pequeña y esta en la parte baja del pueblo.






Sin duda una visita recomendada a estas dos islas. Pasamos una semana de buen clima, tranquilidad y buena comida. En junio, sin grandes aglomeraciones y con posibilidad de visitar o sentarnos a comer donde nos apetecía. Desde mediados de julio a mediados de agosto la cosa se complica, porque son las fechas donde tienes asegurado sol y calor. 

Espero que os haya gustado este post.

Hasta pronto

Bego