domingo, 2 de agosto de 2026

SUIZA: BERNA Y THUN






Seguimos con un tiempo maravilloso y se acerca la fecha de hacer una nueva escapada. Como Sinisa es de una ciudad con rio y añora los veranos en los que se pasaba el día nadando, volvemos a visitar Suiza, pero esta vez a la ciudad con el rio más famoso de Instagram… nos vamos a Berna.

Berna es la capital de Suiza y está construida en torno a un recodo del río Aar. Data del siglo XII y su arquitectura medieval, está presente en toda la ciudad vieja o Altstadt.

Desde casi todas partes se puede ver la cúpula del Parlamento suizo,el Bundeshaus, de estilo neorrenacentista. O las torres de la iglesia Französische Kirche (iglesia francesa), la catedral y la torre medieval del Zytglogge o torre del reloj.

Desde Gex son apenas 2 horas de coche. La ruta de ida es a través de las montañas, por lo que el paisaje hace más ameno el viaje.

 





Nos alojamos en el Prize by Radisson, en la calle Viktoriastrasse 21, a 7 minutos caminando del puente Nydeggbrücke. Nuestra sorpresa al ver que desde aquí hay unas bonitas vistas de la ciudad.

No suelo hacer fotos de los hoteles, pero lo cierto es que este está muy bien situado y es muy cómodo. Nosotros no pedimos desayuno, porque no entiendo que tu perro pueda estar en la habitación, y no en el restaurante, pero el hotel tiene una cafetera en la zona común, por lo que puedes tomarte todos los cafés que te apetezcan durante tu estancia. En la recepción tenían una pequeña fuente de agua.






Como hemos llegado temprano, decidimos pasear alrededor de la ciudad vieja, tomar algo y admirar las vistas, y ya mañana veremos la Altstadt. Cuando hemos salido de casa llovía un poco y también lo ha hecho durante el camino, pero aquí hace un bochorno horroroso.

Vamos a visitar el Bear park, donde se encuentra una familia de osos pardos, símbolo de la ciudad. Me da penita que estén aquí encerrados, pero no me gustaría encontrármelos en otra situación que no fuese con una verja de por medio, jejeje.

El parque está situado en un terreno inclinado, en un antiguo foso del SXIX, donde se puede pasear libremente por la parte superior y la inferior. Este parque está abierto al público y se puede acceder con perros.

Hace mucho calor y los osos buscan la sombra, por lo que solo alcanzamos a verlos por unos segundos. Nosotros decidimos tomar algo en la terraza que hay en el parque y disfrutar de las vistas y planear que haremos mañana. También nos distraemos viendo las cabezas de la gente que se deja llevar por la corriente del rio Aar.










 

BERNA

Por suerte anoche llovió y el clima es mas fresco. Después de desayunar, nos cogemos a Xenxo y empezamos con la visita. Buscando otra cosa, encontramos el jardín de las rosas, que tiene uno de los mejores miradores de la ciudad.








Hoy es día nacional, y es que el 01 de agosto se celebra la unión de los tres cantones en la actual Suiza. Nosotros nos hemos enterado porque en el hotel habían decorado la recepción con un montón de banderines y porque nos extrañó que todas las tiendas estuviesen cerradas en un sábado.

Volvemos a pasar por el Bear park, y esta vez si que encontramos a un hermoso/a oso durmiendo plácidamente…




Desde aquí, entramos a la ciudad vieja por el puente pequeño, Untertorbrüque. Hacemos una pequeña parada en el rio, puesto que ayer estábamos en la orilla opuesta.

 






 

Paseamos por la ribera y llegamos al parque Spielplatz Längmuur. Podría ser un primer error de orientación, pero unas empinadas escaleras nos llevan directamente de nuevo al centro histórico, sin tener que hacer ningún rodeo.

No quiero ni imaginarme la de mosquitos y bichos que deben tener en estas casas, pero sin duda la localización es impresionante.

 






 

Casi sin querer, llegamos por la calle Postgasse enfrente del ayuntamiento (Rathaus), con su hermosa escalinata frontal y la iglesia veterocatólica de San Pedro y San Pablo en su lateral (es la primera vez que escucho hablar de la rama veterocatólica).






Parece que acabamos de empezar a caminar, pero ya es hora de tomar algo, así que cogemos a nuestro viejoven en brazos para que descanse un poco (ya no quiere tumbarse en el suelo) y aprovechamos para refrescarnos nosotros también.

Le gusta hacer parkour por la ciudad, pero tenemos que recordarle que ya es un señor mayor, jejejeje...



 

Uno de los atractivos de la ciudad de Berna, son las numerosas y hermosas fuentes que adornan la ciudad, y que encuentras en prácticamente todas las calles.









A la altura del puente Kornhausbrücke, se puede decir que la ciudad se divide entre turismo y comercio. Nos metemos hacia la Schmiedenplaz y seguido por la calle Zeughausgasse, donde se encuentra la Französische Kirche (o iglesia francesa)










Esta zona está llena de hoteles, restaurantes y clubs nocturnos.

Seguimos caminando y giramos de nuevo hacia el centro por la Bahnhofsplatz y pasamos enfrente de la Heiliggeistkirche (o iglesia del espíritu santo). Continuamos por la calle Spitalgase y nos paramos en la Käfigturm o Torre de Jaula.

 







 

Ahora pasamos a la Marktgasse y llegamos al Zytglogge (o Torre del Reloj), que marca una antigua puerta de la ciudad. Al igual que en Praga, cuenta con un famoso reloj astronómico que ofrece un pequeño espectáculo de figuras cada hora.

 



Habíamos dejado atrás el Bundeshaus (o Palacio federal) con su hermosa cúpula verde. Hoy, con motivo del día nacional, hay una feria gastronómica, y es que la plaza está llena de foodtrucks con comida asiática o mexicana jajajaja, vamos, lo que viene siendo la comida local jajajaja...






En el lateral del Palacio hay una terraza desde donde se puede ver la piscina pública y el río Aar.










Nosotros continuamos por aquí hasta la catedral, pasando primero por Münstergasse y sus soportales. Esto es como Santiago, pero más moderno.







Cuando llegamos a la catedral, lo primero que vemos es a una pareja con su hija con los pies metidos en la fuente… estoy flipando un poco, porque a nosotros nos han mirado mal por subirnos a una y coger agua en una botella, en fin…






Para nosotros la visita a la ciudad ha terminado, creo que hemos tardado como unas tres horas mas la comida. Y llega el momento mas esperado del día… bañarnos en el río Aar!!!!






Para acceder al río, nos dirigimos al puente Nydeggbrücke, y justo después de los soportales, hay unas escaleras que te llevan a las calles inferiores. Aquí ayer vimos desde la otra orilla que había unas escaleras para acceder al rio con una especie de playita.






Xenxo y yo somos más comedidos, él solo nada si no tiene otra opción y yo no tengo intención de meterme en la parte de la corriente, así que nos quedamos en la parte que no cubre. Sinisa que tiene mas experiencia, se mete una primera vez con cuidado, pero luego como un niño se dedica a caminar 5 min por la calle, para lanzarse unos metros por el río. Se queda con las ganas de hacer el trayecto completo, pero él no saber dónde puedes salirte del río, lo frena.




Antes de volver al hotel, al pasar de nuevo por el puente Nydeggbrücke, vemos que los osos están dándose un baño, así que nos quedamos un rato para verlos disfrutar.

 



Mañana, antes de volver a Francia, pasaremos a visitar la ciudad de Thun.

 

THUN

 

Nos hemos levantado temprano, hemos hecho el check out, y sobre las 9 de la mañana nos dirigimos a la ciudad de Thun, a 30 minutos en coche desde Berna. Si quieres otra experiencia, desde Berna se puede llegar en barco también.

Thun pertenece al distrito de Berna, está a orillas del lago con el mismo nombre y justo al lado de Interlaken.

Para aparcar ha sido muy fácil, como es temprano hemos podido aparcar en un parking abierto al lado del lago, en frente del Kunstmuseum Thun. No tiene muchas plazas, pero está muy bien situado. Estuvimos como 3 horas y no llego a 2€.









Lo más interesante de la ciudad es su parte antigua, en forma de isla, los puentes de madera, donde puedes ver a chicos y chicas practicando surf y el castillo.











Hoy es domingo, ayer día nacional, por lo que la ciudad está casi vacía y todas sus tiendas cerradas. Esto nos permite pasear a nuestro antojo.














Decidimos hacer una parada, y tomar algo en una terraza. Cuando fuimos a pagar, nos dijeron que el mínimo para pagar con tarjetas eran 10CHF, así que nos salió mas caro el aperitivo, jajajaja. Hacia mucho tiempo que no me pasaba tener que pagar un mínimo para usar la tarjeta, en fin…

Para terminar nuestra visita, nos vamos a ver el castillo, por lo que subimos por la Kirchtreppe, una escalera cubierta que tenemos al lado y te lleva a los siguientes puntos turísticos.






 

Llegamos a la iglesia Stadtkirche donde hay unas vistas preciosas del rio y del lago.








A su izquierda se encuentra el Castillo de Thun. Se puede entrar gratis a su patio (que regenta un restaurante) y a la parte de atrás, donde se ven las montañas que rodean la ciudad. Si quieres visitar su interior, tienes que comprar una entrada. Nosotros no entramos porque no se puede ir con perro (me sorprende porque en Croacia yo he entrado a castillos y me he encontrado a gente con el perro en brazos, en fin…)

Personalmente, me parece mas bonito ver el castillo desde abajo.








Y ya para finalizar nuestra visita turística, nos vamos a la parte derecha de la iglesia, donde se encuentra la antigua puerta del castillo (Burgtor).

 




 

Cuando organicé el fin de semana pensaba que Thun sería la ciudad mas bonita, pero sin duda Berna se lleva la palma. Me encantó pasear por su ciudad, y el río que la rodea es una pasada, mas allá de la experiencia del baño.

Sin duda Thun es preciosa, aunque se me ha hecho muy pequeña, pero por el número de restaurantes y pubs que hemos encontrado, tiene pintan de tener una vida nocturna y vacacional muy activa.

También me ha encantado la estampa de los surfistas con el castillo al fondo.

Podríamos habernos acercado de Interlaken, pero creo que para dos días ha sido suficiente, y mas cuando tenemos la opción de venir cuando nos apetezca, jajajja.

Espero que os haya gustado nuestra experiencia, y que os animéis a visitar Suiza.

 

Bego